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viernes, 10 de diciembre de 2010

Asesinato con balas de plomo y papeles inventados: La Conquista del Desierto volvió a nacer en La Primavera


FUNAM INFORMA

Fundación para la defensa del ambiente

Córdoba (Argentina), Jueves 9 de diciembre de 2010





Formosa debe ser intervenida





Por:

Prof. Dr. Raúl Montenegro, Biólogo

Presidente de FUNAM y Profesor Titular de Biología Evolutiva en

la Facultad de Psicología (Universidad Nacional de Córdoba).

Profesor de postgrado en la Universidad de Buenos Aires.

Premio Nóbel Alternativo 2004 (RLA-Estocolmo, Suecia).



Email: raulmontenegro@flash.com.ar

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Teléfono fijo: 03543-422236





Hay muertes por balas de plomo y muertes por papeles inventados. El plomo disparado desde un arma de fuego mata. Pero los papeles mal hechos de quienes gobiernan también. Es lo que viene ocurriendo en la comunidad Quom de La Primavera, en Formosa. Aquellos que convivieron durante cientos de años con el monte son expulsados ahora por quienes llegaron después.



10 de enero de 2010. "La comunidad está cansada de tantos pedidos de la devolución del terreno en manos de la Universidad [Nacional] de Formosa (…) Más de 70 Quom estamos dentro del terreno y afuera estamos rodeados de policías" [1].



11 de enero de 2010. "Hoy me ha llamado el comisario de Laguna Blanca para advertirme que si no nos vamos de nuestras casas habrá violencia policial. Además por la tarde pasaron por frente de mi casa criollos con armas de calibre grueso" [1].



Las luces de alarma estaban prendidas desde el año 2007. Pero el conflicto era invisible para el resto del país. Estaba oculto por el polvo, los kilómetros y el gobierno provincial. Desde el año 2007 los Quom de La Primavera -Quom Navogoh en su lengua- vienen sufriendo un renacimiento de la Campaña del Desierto [20]. Ya no está el general Julio Argentino Roca ni sus soldados, que enristraban en alambre los testículos de los indígenas asesinados en Patagonia. En Formosa no hay estepas frías y ventosas sino bosques secos y calientes, hay un veterinario gobernador que nació en Laguna Blanca y policías que reprimen cuando lo ordena el Ministro de Gobierno. En Formosa no se enristran los testículos, pero van quedando reducidas a cenizas las chozas de los Quom expulsados y sus sueños. Porque en Formosa los sueños indígenas son asesinados con papeles de dudoso origen, jueces sin venda en los ojos y balas de plomo.



El casi vitalicio gobernador Gildo Insfrán está empeñado en construir una sede de la Universidad Nacional de Formosa sobre tierras ajenas en la zona de Laguna Blanca. La provincia tiene muchas tierras públicas, pero Insfrán quiere construir sobre territorio Quom. Su cruzada progresista es compartida por algunos terratenientes locales, tan armados como violentos, y por quienes buscan reemplazar el bosque nativo con redituables cultivos industriales.



Desde el año 2007 y aún antes, el gobierno estuvo jugando con fuego, pero quienes terminaron quemándose no fueron los funcionarios ni los terratenientes. El 23 de noviembre la Ruta 86 se tiñó de sangre y furia. Temprano en la mañana ingresó a La Primavera un grupo de civiles armados que venían en compañía de policías provinciales. Varios integrantes de una familia local de pretendidos terratenientes, los Celia, llevaban revólveres y escopetas. Aunque hubo disparos al aire, corridas y una batalla feroz la policía no intervino. Finalmente los agresores se replegaron, y por la tarde –aduciendo que los Quom les habían arrebatado una pistola reglamentaria- un centenar de policías antimotines cargó contra la comunidad. Fueron enviados por el Ministro de Gobierno, Trabajo y Seguridad, Jorge González. Tenían una orden de desalojo emitida por el juez de Instrucción de Clorinda Julio Raúl Mouriño [2].



¿Puede aceptarse que un Juez de Instrucción como Mouriño desconociera la Ley Nacional n° 26.160 que prohíbe los desalojos de pueblos originarios, ahora extendida hasta el año 2013? ¿Ignoraba que rige en Argentina la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificada por Ley Nacional n° 24.071, cuyo Artículo 14 Inciso 1 indica que deberá reconocerse a los pueblos indígenas el derecho de propiedad y posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan? ¿Asumió ese magistrado que con decisiones jurídicamente equivocadas y temerarias estaba provocando un baño de sangre?



Como indica Ricardo Ragendorfer, ese fatídico 23 de noviembre la misión de los policías era recuperar una pistola extraviada. Ridículamente esto se convirtió en cuestión de Estado. Los Quom con sus palos y machetes. Los policías con sus bastones y armas automáticas. "El estampido seco de los tiros producía un repiqueteo aterrador. Unas 20 casas fueron incendiadas. El primero en caer herido con un balazo en el tórax fue el poblador Sixto Gómez. Idéntica suerte corrió Samuel Garacete y otras cinco personas, entre ellas una anciana de 69 años. Mientras tanto, a la vera de la Ruta 86 quedaría el cadáver de Roberto Gómez, y junto a un alambrado, el del suboficial Eber Falcón" [2].



Al final del día la barbarie policial había creado un campo de concentración que no tenía alambres de púa ni cámaras de video. Poco le importó a la policía que allí hubiera niños, adultos y ancianos. La consigna era reprimir y quemar viviendas. El balance todavía es confuso. Murió un indígena Quom que defendía sus derechos. Murió un policía que recibía órdenes impartidas desde la ciudad de Formosa. Hubo 7 heridos. Se detuvo a 25 personas [2].



En ese día de noviembre se superpusieron una comunidad atemorizada pero harta de engaños, varios terratenientes violentos, las órdenes del ejecutivo provincial, el nefasto accionar de un mal juez y la represión policial. Tanta impunidad solo podía ser el resultado de muchas impunidades anteriores. El gobierno creyó equivocadamente que la tragedia sería invisible fuera de Formosa, pero la verdad estalló, y sigue derramándose. No hay bolsones ni llamadas de teléfono que puedan evitarlo. Por primera vez en muchos años Gildo Insfrán está al borde del abismo.



Había sucedido lo que nadie quería que sucediera. Fue el desenlace previsible de años de menosprecio gubernamental, promesas incumplidas y prácticas clientelares. Lamentablemente, los aspirantes a terrateniente, las corporaciones y los amigos del poder siempre fueron recibidos con más premura y atención que los indígenas. Pero "aún bajo el filo de la espada puede nacer una flor". Pese a las amenazas, las armas de fuego y los aprietes, La Primavera organizó sus protestas. Faltaba asistencia médica, ropa y alimentos para resistir mejor, pero lo consiguieron. Es difícil permanecer en la ruta cuatro meses, con calor intenso, con mucho frío y soportando el enojo de los conductores. Los Quom, que siempre tuvieron su territorio en el monte chaqueño, estaban allí para mostrarles a la familia Celia, al gobierno y a la policía quiénes eran de allí y quiénes los intrusos.



Para los Quom no es una lucha fácil. ¿Cómo reconstruir la confianza en su propia cultura, abollada por religiosos intolerantes y extranjeros que se creían iluminados? ¿Cómo combinar su sabiduría ancestral con grandes sectores urbanos sedientos de consumo y corporaciones que le dan más valor a las topadoras que al bosque?¿Cómo gritar que ellos son parte de esa vida ancestral y bulliciosa, la misma que los llamados propietarios con títulos destruyen y queman para plantar algodón y soja?



Su mundo cercano se derrumba, pero para defenderlo se organizaron y rompieron el silencio. Creció en el monte una Argentina oculta y de lenguajes antiguos. La Primavera es un Gualeguaychú con piel indígena en una Ruta 86 que no visitan los funcionarios de la nación. Allí mantuvieron un piquete sin piqueteros en una provincia con formato de estancia.



Pero volvamos al momento anterior a la tragedia y anterior a los cuatro meses de corte de ruta que protagonizaron los Quom, hartos del silencio y la marginación. Volvamos a la realidad de una provincia que tiene el mismo gobernador desde hace 15 años, y que ya fue vicegobernador otros 7. En total 22 años de poder democráticamente enquistado.



En Formosa la bebida oficial es el clientelismo. Miles de pobladores beben ese jarabe amargo para sobrevivir. Gildo Insfrán los vigila, siempre sonriente, desde carteles gigantes, placas y muros pintados. "Gildo" es el producto más publicitado de una provincia empobrecida por la falta de equidad y participación. En el año 2008 Formosa tenía la tasa de mortalidad infantil más alta del país: 19,2 fallecidos menores de un año por cada 1000 nacidos vivos en una Argentina con una media mucho más baja, del 12,5 por mil [3].



En Formosa los niños menores de un año tienen tres veces más probabilidades de morir que los niños de igual edad que viven en la ciudad de Buenos Aires [3].



Al igual que en otras regiones de América Latina y el Caribe los sectores más vulnerables y menos atendidos por el sistema de salud son las comunidades indígenas. La destrucción del bosque nativo, por otra parte, ha interrumpido entre los Quom la provisión de plantas medicinales y el desarrollo de su medicina tradicional [4] [5] [6].



Aún así el gobernador Insfrán sigue sonriendo desde la costosa propaganda oficial. Nos horroriza Haití con su sociedad rota, su cólera, sus muertes. Pero ignoramos que algunas provincias como Formosa tienen sus propios Haití, más silenciosos y menos visibles.



En esta provincia argentina los derechos humanos de las comunidades indígenas valen menos que los derechos humanos de los blancos. En Formosa se protegen sobre todo los derechos de quienes gobiernan y de quienes acompañan al gobierno. Hasta los funcionarios de la nación parecen estar ciegos, sordos y mudos ante el genocidio por goteo de los pueblos originarios.



Las topadoras privadas siguen derrumbando los bosques secos del chaco formoseño mientras altos funcionarios políticos defienden a ultranza los cultivos industriales y las corporaciones, y talan con desprecio la cultura de los Quom.



Desde fines del siglo 19 militares genocidas y religiosos extranjeros como John Church trataron de convencer a los Quom que su cultura valía muy poco, que eran haraganes, borrachos e incapaces. Que los papeles y las nuevas creencias los haría mejores y "más parecidos a los blancos". César Ceriani Cernada realizó un excelente análisis de cómo la acción de pastor Church "inaugura una nueva época, propia de la 'vida civilizada' y la religión evangélica, donde la escritura, el trabajo agrícola y el ethos burocrático se sitúan como símbolos dominantes" [7].



Bastante tarde aprendimos que los conocimientos y sabiduría Quom son infinitamente más complejos y adaptados a la tierra que los antiguos delirios coloniales y las nuevas culturas de la soja y el algodón, y que somos nosotros quienes deberíamos haber aprendido de ellos.



Pero el gobierno formoseño no quiere darse cuenta. Hacia afuera se muestra paternal y benevolente. Hacia adentro es un socio feroz del despojo.



¿Hasta dónde pueden soportar los miembros de una comunidad que se los considere ciudadanos de segunda? ¿Cuánto tiempo pueden permanecer callados cuando los punteros del poder retienen sus documentos de identidad en las elecciones? ¿De que vale la mansedumbre cuando topan viviendas y encierran en la cárcel a mujeres embarazadas y niños? Por eso los Quom de La Primavera cortaron la Ruta 86 [8].



Como pueblo cazador y recolector su territorio era amplio y flexible [9], pero los colonos impusieron límites rígidos sobre tierras que ancestralmente eran Quom. En la década de 1930 la comunidad ya recibía maltratos en un país que ignoraba la pluralidad étnica. Para mostrar esta situación y lograr el reconocimiento de sus derechos, en 1939 viajó a Buenos Aires el Cacique Trifón Sanabria. Al año siguiente la presidencia de la nación firmó el decreto n° 80.513 donde reconoce como "reserva" las "leguas A y B de la Sección III en Colonia Laguna Blanca". En 1952 el Poder Ejecutivo tomó como base este decreto y convirtió esa reserva en "colonia", y la colocó bajo la jurisdicción de la Dirección de Protección del Aborigen. Recién en 1963 un decreto provincial hizo referencia la superficie de La Primavera, asignándole "5.107 hectáreas" (Decreto Provincial n° 1.363/1963). Más recientemente, el 5 de octubre de 1985 el gobierno de Formosa transfirió a la Asociación Civil Comunidad Aborigen La Primavera un total de "5.187 hectáreas" y fracción (Disposición n° 113/1985) [10].



La dictadura también dejó sus marcas. Entre los años 1978 y 1979 el gobierno de Juan Carlos Colombo expulsó a muchos criollos de las tierras que pertenecían a los Quom, pero –extrañamente- dejó a la familia Celia [11].



Mientras los papeles de la burocracia formoseña se iban reemplazando unos a otros, la falta de demarcación consolidó la ocupación blanca. El gobierno de Formosa seguía desconociendo la noción de territorio indígena, fundamental para la caza, la recolección y el asentamiento de comunidades. Alentó así la invasión "institucionalizada" de las tierras Quom. Dos episodios recientes colmaron la paciencia de la comunidad. Un funcionario del Instituto Provincial de Colonización asumió arbitrariamente que podía decidir sobre un territorio en litigio. Generó así la Resolución n° 1107/07 que dividió 2.042 hectáreas "entre los criollos sucesores de Rosario y Angel Celia". De las 5.817 hectáreas originales habrían quedado para los Quom unas 2.500 hectáreas [10] [11].



Ese mismo funcionario dispuso la entrega de 609 hectáreas a la Universidad Nacional de Formosa [10]. A mediados de 2009 ya se estaba instalando en ese lugar el Instituto Universitario Agropecuario, previo desmonte y destrucción del ambiente nativo. Todos los avances y obras son financiados y construidos por el gobierno de la provincia, no por la universidad. Por ser una iniciativa personal del gobernador Gildo Insfrán cualquier oposición y obstáculo al centro universitario se desarticula. Por eso el uso de la policía antimotines, la quema de viviendas, la persecución judicial del Cacique, Félix Díaz.



Es sorprendente cómo los defensores de supuestos derechos blancos recortan la historia a su antojo, y afirman que los descendientes de las sucesivas invasiones europeas son tenedores legítimos de tierras boscosas. Ignoran deliberadamente que esas tierras eran territorio indígena. La toponimia y los conocimientos Quom del bosque seco son los mejores certificados de residencia ancestral.



Detrás de la mayoría de las decisiones tomadas por el gobierno de Formosa y los pretendidos terratenientes existen violaciones groseras al Artículo 75° Inciso 17 de la Constitución, a la Ley Nacional n° 26.160 que suspendió los desalojos de pueblos indígenas y muy especialmente, la Convención 169 de la OIT.



La verdad es simple y cruda. Se expulsaron familias Quom, se destruyeron sus viviendas y la provincia siguió con las obras del centro universitario. No hubo consulta ni diálogo, solo decisiones unilaterales y autistas.



Por eso La Primavera protestó una y otra vez mientras el gobierno de Formosa le seguía diciendo no al diálogo. Por eso debe seguir protestando.



Los Quom presentaron sus testimonios ante el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y no tuvieron respuestas prácticas. Pidieron al Consejo de Participación Indígena de la nación que forme los grupos de trabajo para relevar el territorio de las comunidades, pero los funcionarios argumentaron no poder actuar ante la falta de colaboración del gobierno de Formosa. Convocaron a las defensorías del pueblo y el 20 de octubre de 2009 un representante de la comunidad presentó Acción de Amparo ante el Juzgado Civil, Comercial y Laboral de Clorinda. No obstante, la misma justicia que ordena con rapidez e ilegalidad un desalojo es la misma que demora pedidos urgentes de la comunidad Quom.



Desde su comienzo el corte de la Ruta 86 fue un corte pacífico que el gobierno de Formosa y la propia nación se negaron a asumir. Lo declararon invisible.



Si el gobierno de Formosa no reacciona, la superficie de los territorios Quom seguirá reduciéndose, al igual que su cultura y sus vidas. Habrá más desmontes al amparo de una mala ley de ordenamiento territorial de bosques nativos. Los terratenientes protagonizarán agresiones cada vez más violentas. La policía y los funcionarios provinciales seguirán defendiendo a los más poderosos.



Era predecible que se fuera generando en la zona de Laguna Blanca un territorio liberado para que los aspirantes a terrateniente pudieran hacer presión y disparar armas de fuego. El resto es historia repetida. Desde el gobierno se minimizó lo ocurrido. Se criminalizó a las familias que protestaban, y los usurpadores blancos pasaron a ser tenedores legítimos.



Pero algo falló esta vez. Dentro y fuera de Argentina hubo reacciones en cadena. Hubo enojo. Hubo protestas organizadas por los más diversos actores sociales y declaraciones de condena [26], y gracias a los medios de comunicación social de todo el mundo una lucha invisible se hizo visible.



La comunidad cuenta además con el apoyo de numerosas organizaciones de Argentina y otros países que exigen la devolución de tierras al pueblo Quom y cuestionan enérgicamente el funcionamiento de las instituciones públicas [26]. Al día siguiente de la represión –el 24 de noviembre- las organizaciones campesinas e indígenas de la sociedad civil definieron a Formosa como "una provincia donde el diálogo no está siendo posible, donde la no participación es una práctica habitual, donde la imposición se está convirtiendo en un modo usual de relación del poder político y su pueblo" [27].



El 30 de noviembre de 2010 el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Defensoría General de la Nación presentaron un escrito ante la Comisión Interamericana de derechos Humanos (CIDH) en el que reclaman una medida cautelar para garantizar la vida y la integridad física de los miembros de la comunidad Quom de La Primavera [8].



Sin embargo, pese a esta efervescencia de ciudadanos y entidades el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y el Parlamento nacional permanecieron en silencio. Mientras la sangre derramada se secaba en la Ruta 86, los funcionarios de la nación y la provincia especulaban políticamente. Contrastando con este silencio, el INADI a través de su presidente, Claudio Morgado, respaldó decididamente las reivindicaciones Quom [8] [26].



Gildo Insfrán y los miembros de su gobierno no advierten o no quieren darse cuenta de que murió un indígena Quom por defender sus derechos, y un policía por recibir órdenes absurdas.



Todavía se discute el número real de indígenas heridos o si hubo más muertos. Pese a esta incertidumbre lo que ocurrió es extremadamente grave y las culpas principales recaen en el propio gobernador de Formosa y el Juez de Instrucción Julio Raúl Mouriño. Quedó claro que la impericia también derrama sangre, viola leyes e impone silencios que finalmente se rompen.



Formosa: una provincia donde la destrucción de los bosques nativos y la construcción de una central nuclear valen más que la vida indígena.



La matanza ocurrida en la Ruta Provincial 86 no es un episodio aislado provocado por un mal gobierno. En Formosa la gestión de Gildo Insfrán instaló numerosas bombas de tiempo, ambientales y sociales. Algunas ya produjeron daños. Otras comprometerán el futuro de los formoseños. Las mechas se encendieron en los días, meses y años que ya pasaron –sobre todo en los últimos 15 años- pero estallarán inexorablemente en el futuro próximo. La Primavera fue un dramático anticipo de lo que vendrá si perduran la insensatez, la injusticia y los gobernadores que se creen vitalicios.



1. Desmontes S.A.



En Argentina la tasa de desmonte crece a pesar de las leyes de bosque que promulgaron la nación y las provincias. Muchas de las normas provinciales construidas a partir de la ley nacional n° 26.331 han blanqueado proyectos de destrucción de ambientes nativos. Entre 2002 y 2006 la deforestación creció en un 42% respecto del período 1998-2002. En 1998 el "Primer Inventario de Bosques Nativos" realizado por la Secretaría de Ambiente de la Nación mostró que las selvas y bosques de montes de Salta, Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Córdoba y Santa Fe sumaban 23.688.921 hectáreas. Apenas 8 años después habían perdido casi un 10%. Entre 1998 y 2002 se desmontaron 781.930 hectáreas, cifra que prácticamente se duplicó entre 2003 y 2008.



Formosa contribuye con su propio historial de desmontes a la pérdida nacional de biodiversidad. Uno de los casos emblemáticos fue denunciado públicamente por la Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) en 1997. En enero de ese año el gobierno de Gildo Insfrán vendió por decreto y en forma directa a la empresa australiana Liag 40.000 hectáreas de tierras fiscales que estaban pobladas por bosques chaqueños únicos. La operación se concretó mediante Decreto n° 1806 al ridículo precio de 8,46 pesos la hectárea. El gobierno también permitió que la empresa pudiera disponer de 18 metros cúbicos de agua por segundo.



Como resultado de las presentaciones públicas y la denuncia penal formalizada en Formosa por FUNAM se encargó a destiempo un estudio de impacto ambiental. Dicho trabajo, coordinado por Jorge Adámoli, justificó la existencia del proyecto LIAG con numerosos errores técnicos y consideraciones que excedían el estudio. En la página 30 del informe alentaban incluso la realización de nuevos desmontes al indicar "Un escenario con 20 proyectos equivalentes [al de Liag] (es decir con una superficie total de 180.000 hectáreas), podría generar un polo de desarrollo de gran impacto positivo en caso de responder a estrictas normas de planificación ambiental" [14]. Estudios parciales y deficientes como el mencionado, alentaron en Formosa el ingreso de corporaciones extranjeras, desmontes a gran escala y expansión descontrolada de cultivos industriales. Todo ello sin consulta a las comunidades indígenas.



Diez años después la legislatura de Formosa hizo marcha atrás. Mediante ley obligó a la empresa Liag a devolver 30.000 hectáreas del total que había comprado en Pozo del Mortero porque no había cumplido el proyecto original de inversión, de unos 52 millones de dólares (2007).



2. Inundaciones provocadas por malas obras.



La grave situación que enfrentan las comunidades indígenas y los pequeños productores del Bañado La Estrella es otro caso atribuible a la gestión opresiva e inconsulta del gobierno de Gildo Insfrán. Violando la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo y normas provinciales sobre evaluación de impacto ambiental, el gobierno decidió la reconstrucción a mayor altura de la ruta provincial n° 28 y el levantamiento de obras de retención hídrica.



La tradicional fluctuación del río Pilcomayo se alteró, hubo efectos adversos en la biodiversidad local y creció en forma desproporcionada la población de pirañas.

Esto produjo fenómenos de inundación permanente en los territorios indígenas Pilagá, Quom y Wichí, y en lugares utilizados por los pequeños productores criollos para sus actividades ganaderas. Las comunidades perdieron lugares donde recogían plantas medicinales y cazaban, y debieron soportar el anegamiento de sus cementerios y lugares sagrados.



El ganado de los pequeños productores, en tanto, murió o fue herido por el reiterado ataque de las pirañas, que mordían vorazmente sus ubres y sus patas. Miles de vacas murieron ante la insensibilidad del gobierno. Además, la obra de retención de agua en San Martín 1 implicaba que 45 familias perdieran sus tierras y su cultura [15].



El Bañado La Estrella se formó hace unos 60 años. Desde entonces sus aguas corren lentamente, con inundaciones beneficiosas entre los meses de diciembre y julio, y bajantes el resto del año. La elevación de la Ruta 28 rompió esta secuencia de ascenso y descenso de las aguas y creó un lago que rompe la antigua estabilidad del Bañado [15]



El objetivo del gobierno provincial es retener agua para futuros proyectos de irrigación y atraer así a grandes inversores agropecuarios. Poco importó que el "daño colateral" significara la destrucción de un ecosistema único y la expulsión de pequeños productores e indígenas [15].



En agosto de 2007 el autor de esta nota recorrió la región y denunció públicamente "el drama ambiental y social" provocado por las obras hidráulicas del gobierno de Formosa que financia el BID [15]. Posteriormente, en octubre de 2007, FUNAM difundió internacionalmente que las obras de contención hídrica realizadas por el gobierno de Formosa sobre el Bañado La Estrella "afectan a 1.300 pequeños productores y comunidades indígenas Pilagá y Wichí" [16].



3. Formosa, lugar de prueba del reactor nuclear Carem.



El gobierno de Gildo Insfrán no solo generó descalabros étnicos y ambientales. También está tomando decisiones que amenazan la salud y las actividades productivas de Formosa, provincias vecinas y el Paraguay. Sin haber realizado consultas públicas ni estudios de impacto ambiental ya celebró acuerdos con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) para la futura construcción de un reactor nuclear Carem de 70 megavatios.



Sería el primero en su tipo -no existe ningún CAREM construido- y por lo tanto un experimento abierto. En este reactor como en cualquier otro reactor de fisión, su combustible irradiado contendría unos 300 radioisótopos distintos, muchos de ellos peligrosos por más de 200.000 años. Una parte de este reactor fue probada ilegalmente en la provincia de Río Negro (el RA8/CAREM) donde INVAP y la Comisión Nacional de Energía Atómica violaron la Ley provincial n° 2.472 y la Ley nacional n° 24.804 [17] [19].



Ningún reactor está exento de sufrir accidentes y ataques terroristas. Si ocurriera el peor desastre, un acontecimiento grado 7 en la escala del INES (International Nuclear Event Scale), la fuga masiva de materiales radiactivos produciría graves efectos sanitarios y haría colapsar las economías de Formosa, provincias vecinas y la costa del Paraguay. El nordeste de Argentina podría tener su propio Chernobyl.



En junio de este año FUNAM denunció en Formosa los riesgos de este reactor nuclear y que los acuerdos suscritos entre Gildo Insfrán y la Comisión Nacional de Energía Atómica "eran ilegales e inconsultos" y transformaban a Formosa "en un laboratorio de pruebas convenientemente alejado de la ciudad de Buenos Aires" [18].



Solamente en una provincia con gobierno feudal y prácticas clientelares, donde toda voz de disenso y protesta es silenciada, pudo haber avanzado un proyecto tan descabellado y peligroso como el reactor nuclear CAREM.



Epílogo de una historia feudal: Formosa debe ser intervenida.



Lo ocurrido en la Ruta 86 desbordó todos los límites y todas las paciencias. La mala gestión pública y la voracidad terrateniente produjeron muertes que eran evitables. Lamentablemente esta tragedia no es un episodio aislado. Se agrega a la extensa e inocultable lista de atropellos, autoritarismo y opresión que sufre Formosa desde hace décadas. LIAG, Ruta 28, el reactor nuclear CAREM son apenas tres ejemplos recientes.



El gobierno de Gildo Insfrán tiene que ser intervenido, y todos los ciudadanos debemos reclamar que la legislatura de Formosa prohíba por ley las reelecciones perpetuas. Como expresó John Dalberg-Acton en el siglo 19 "el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente". Casi dos siglos después la frase sigue vigente, sobre todo en Formosa.



Claro que las responsabilidades por lo ocurrido en La Primavera también llegan al gobierno Nacional y al Parlamento. La presidenta de la Nación, Cristina Fernández, debe pedir la renuncia del director del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, Daniel Fernández, y alentar un redireccionamiento de la política indígena. La Ley Nacional n° 26.160 que prohíbe los desalojos de pueblos originarios -ahora extendida hasta el año 2013- debe acatarse a rajatabla. Recordemos tres de sus artículos:



Artículo 1º. Declarase la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país, cuya personería jurídica haya sido inscripta en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas u organismo provincial competente o aquellas preexistentes, por el término de 4 (cuatro) años.

Artículo 2º. Suspéndase por el plazo de la emergencia declarada, la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las tierras contempladas en el artículo 1º. La posesión debe ser actual, tradicional, pública y encontrarse fehacientemente acreditada.

Artículo 3º. Durante los 3 (tres) primeros años, contados a partir de la vigencia de esta ley, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas deberá realizar el relevamiento técnico-jurídico-catastral de la situación dominial de las tierras ocupadas por las comunidades indígenas y promoverá las acciones que fueren menester con el Consejo de Participación Indígena, los Institutos Aborígenes Provinciales, Universidades Nacionales, Entidades Nacionales, Provinciales y Municipales, Organizaciones Indígenas y Organizaciones no Gubernamentales.



Los jueces que incumplan esta ley, la Constitución y el Convenio 169 de la OIT deben ser sometidos a Jury de enjuiciamiento. Es inmoral que malas decisiones judiciales –como la emitida en Formosa para el caso La Primavera- violen normativa vigente y cuesten la vida y la salud de personas inocentes. En este contexto el Juez de Instrucción de Clorinda Julio Raúl Mouriño debe responder por sus actos ante un Jury de Enjuiciamiento.



También deben investigarse posibles conexiones irregulares y eventualmente ilegales entre el gobierno de Formosa, ámbitos judiciales, terratenientes violentos y corporaciones privadas.



En cuanto a la Universidad Nacional de Formosa, su presunta neutralidad es inaceptable. Las universidades públicas no deben usufructuar territorios indígenas. Al lamentable caso de la Universidad Nacional de La Plata, que sigue demorando la devolución de unas 6.000 hectáreas de selva subtropical a los indígenas Mbya Guaraní en Misiones [21] [22], se agrega ahora La Primavera, amenazada por la instalación de un centro académico de la Universidad Nacional de Formosa.



También es imprescindible que se expida el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) integrado por todas las universidades nacionales de Argentina. Del mismo modo que debatió la bochornosa aceptación de ganancias mineras procedentes de YMAD-Alumbrera Limited, el CIN debe tomar posición sobre las universidades que violan derechos indígenas [23].



Entretanto, cada universidad nacional y cada una de sus facultades y unidades académicas deberían condenar lo ocurrido en La Primavera y generar un amplio debate interno para que la comunidad universitaria no sea cómplice del despojo que sufren los pueblos originarios. La Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba ya emprendió este camino de compromiso social (diciembre de 2010), coherente con el pionero rechazo a los fondos de YMAD-Alumbrera Limited que aprobó su Consejo Directivo el 17 de junio de 2009 [23] [24] [25].



Los derechos humanos también valen para los pueblos originarios. El gobierno nacional y los legisladores oficialistas del Parlamento deben aprender que la vida humana, el Artículo 75 Inciso 17 de la Constitución Nacional y la Convención 169 sobre Derechos Indígenas están por encima de cualquier alianza política. Cualquier silencio o demora en actuar configura complicidad.



De nuestra capacidad de protesta y reacción dependerá la repetición o no de otras rutas 86. Todos perdimos en La Primavera a alguien que no conocíamos y que hablaba una lengua diferente a la nuestra. Ya no quedan demasiadas opciones. El silencio de la gente buena debe romperse en mil gritos de rebeldía, en pedidos de intervención federal, en denuncias penales, en memorias activas, en marchas, en petitorios nacionales e internacionales y en solicitudes de renuncia.



Los Quom viven en los bosques secos de Formosa desde hace siglos, antes que llegaran los conquistadores del siglo XVI y los terratenientes sojeros del siglo XXI.



Necesitamos más democracia en serio y menos gobernadores irresponsables. De lo contrario el pueblo Quom seguirá siendo asesinado por balas de plomo y por papeles inventados.





Referencias



[1] Comunidad Quom Navogoh (La Primavera). 2010. Blog de la Comunidad.



Ver: http://comunidadlaprimavera.blogspot.com/2010_01_01_archive.html



[2] Ragendorfer, R. 2010. "La violenta resurrección en Formosa del general Julio Argentino Roca". Miradas al Sur, Buenos Aires, 2 p.



Ver: http://sur.elargentino.com/blogs/ricardo-ragendorfer/la-violenta-resurreccion-en-formosa-del-general-julio-argentino-roca



[3] Abriata, M.G & M.E. Fandiño. 2010. "Abordaje de la mortalidad infantil en Argentina desde la perspectiva de las desigualdades en salud". Revista Argentina de Salud Pública, vol 1, n° 2, pp. 43-45.



[4] Montenegro, R.A. & C. Stephens. 2006. "Indigenous Health in Latin America and the Caribbean". The Lancet, Vol. 367, pp. 1859-1869.



[5] Napolitano, D. & R.A. Montenegro. 2007. "Chapter 4, Latin America". In: "An Overview of Current Knowledge of the Social Determinants of Indigenous Health", Symposium on the Social Determinants of Indigenous Health, Adelaide, Australia, 29-30 April 2007: Ed. C. Nettleton, D. Napolitano & C. Stephens, London School of Hygiene and Tropical Medicine, London, pp. 27-45.



[6] Valeggia, C.R. & F. Tola. "Argentine Toba". Ember, vol. 2, pp. 564-572.



[7] Cernadas, C.C. 2007. "El tiempo primordial. Memorias Tobas del Pastor Church". Revista de Ciencias Sociales, Universidad Arturo Prat, Chile, n° 018, pp. 71-86.



[8] Robaldo, M. & C. Neyra. 2010. "Nunca nos consideraron como humanos". Red-Eco, Buenos Aires, 4 p.



[9] Montenegro, R.A. [2010]. "El silencioso genocidio de los Mbya Guaraní". Ed. Brujas, Córdoba, 236 p. + figuras (en prensa).



[10] Reconstruido en base a información propia y varias fuentes:



a) Aranda, D. 2010. "Otra avanzada sobre los territorios". Diario Página 12, 6 de diciembre de 2010, 2 p.



b) Comunidad Quom Navogoh (La Primavera). 2009. "La lucha por nuestro territorio". Blog de la Comunidad Quom Navogoh, Formosa, 22 de agosto de 2009, 15 p.



Ver: http://comunidadlaprimavera.blogspot.com/2009/08/con-el-objeto-de-explicar-la.html



c) Organización Barrial Tupac Amaru. 2010. "El pueblo Quom reclama sus tierras". La Tupac, 4 de agosto de 2010, 2 p.



Ver: http://www.latupac.org.ar/article287.html



d) Prensa Indígena. 2010. "Argentina: Tobas reclaman devolución de su territorio". Prensa Indígena, 8 de enero de 2010, 3 p.



e) Ragendorfer, R. Citado en [2].



f) Rebossio, A. 2010. "La lucha de los indígenas por las tierras se intensifica en la Argentina". Diario El País, Madrid, 26 de noviembre de 2010, 2 p.



g) Rodríguez, C. Citado en [11].



h) Vallejos, S. 2010. "Félix Díaz pide una entrevista con CFK. En busca de respuestas". Diario Página 12, 2 de diciembre de 2010, 2 p.



i) Wright, P. 2007. "Diálogos laterales Quom: antropología y filosofía en la perspectiva postcolonial". Revista Cultura y Religión, vol. 1, n° 1, 10 p.



[11] Rodríguez, C. 2010. "La Comunidad La Primavera repasa los pasos que dieron los gobiernos para desposeerlos. De las cinco mil hectáreas nos queda la mitad". Diario Página 12, 3 de diciembre de 2010, 2 p.



[12] FUNAM. 1998. "Formosa: FUNAM avanza en la creación de una coalición con la iglesia, grupos indígenas, grupos de base y organismos internacionales contra el proyecto LIAG". Comunicado de prensa de FUNAM, Córdoba, Argentina, 6 de septiembre de 1998, 2 p.



[13] FUNAM. "La destrucción de los bosques formoseños se internacionalizó. Amplia repercusión de la campaña internacional iniciada por FUNAM contra el proyecto LIAG". Comunicado de Prensa de FUNAM, Córdoba, Argentina, 23 de octubre de 1998, 1 p.



[14] Montenegro, R.A. 1998. "Informe preliminar de la Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) sobre el trabajo 'Evaluación del impacto ambiental del Proyecto LIAG en Laguna Yema' que coordinó Jorge Adámoli". Ed. FUNAM y Cátedra de Biología Evolutiva Humana, Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Córdoba, Córdoba, 10 p.



[15] FUNAM. 2007. "Bañado La Estrella, Formosa. Experto visitó la región y calificó de drama ambiental y social lo que ya provocaron obras hidráulicas del gobierno provincial que son financiadas por el BID". Comunicado de Prensa de FUNAM, Córdoba y Las Lomitas, 26 de agosto de 2007, 3 p.



[16] FUNAM. 2007. "Alemania: denuncian que obras en Bañado La Estrella, Formosa, provocan un drama ambiental y social. Más de 1.300 pequeños productores y miembros de comunidades indígenas están afectados por el embalsado artificial de aguas". Comunicado de Prensa de FUNAM, Córdoba y Buenos Aires (Argentina) & Bonn, Osnabruck y Berlín (Alemania), Argentina, 14 de octubre de 2007, 3 p.



[17] Diario El Comercial. 2010. "FUNAM sostiene que la provincia [Formosa] será un laboratorio de pruebas nucleares". Diario El Comercial, Formosa, 2 de junio de 2010, 3 p.



[18] FUNAM. 1997. "Argentina: un reactor nuclear se hizo funcionar ilegalmente en Río Negro a mediados de año [1997]. FUNAM presentó denuncia penal contra el presidente de CNEA, Eduardo Santos, y contra el Gerente de INVAP, Hector Otheguy". Comunicado de Prensa de FUNAM, Córdoba y Buenos Aires, Argentina, 23 de diciembre de 1997, 1 p.



[19] Montenegro, R.A. 2007. "The nuclear programme of Argentina and the creation of nuclear-free zones for reducing risks of nuclear facilities". En: "Updating International Nuclear Law", Eds. H. Stockinger, J. Van Dyke, M. Geistlinger, S. K. Fussek y P. Marchart, Ed. NW Verlag, BMW Berliner Wissenschaftsverlag & Intersentia, Wien-Graz, pp. 259-284.



[20] La Campaña del Desierto fue un conjunto de acciones militares ordenadas por el gobierno de Argentina entre 1879 y 1885 para tomar por la fuerza los territorios donde vivían los pueblos Mapuche y Ranquel. La campaña de Roca (1879) incluyó cinco divisiones militares al mando de Julio Argentino Roca, Conrado Villegas, Eduardo Racedo, Napoleón Uriburu e Hilario Lagos. La campaña de Villegas en Neuquén y Río Negro incluyó tres brigadas a cargo de Rufino Ortega, Lorenzo Vinttner y Liborio Bernal (1881). La campaña de los Andes de Villegas (1882) incluyó tres brigadas y la campaña final (1884-1885) un contingente de soldados al mando de Lino Oris de Roa

























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